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Aprendiendo a identificar el valor de uso de un activo bajo NIC 36

En nuestra firma VARGAS TARANTINO ASESORES, C.A siempre hemos hecho esfuerzos para llevar a la comunidad nacional artículos en materia de norma internacional, en la actualidad ya casi nadie en nuestro país se refiere o habla de la norma internacional con honrosas excepciones por supuesto, pero lamentablemente se ha perdido ese empuje que caracterizo los años 2010, 2011 y 2012 en el estudio de la norma, aunque nuestro tiempo es muy corto con las actividades nacionales e internacionales hoy le traemos un nuevo artículo que esperamos sea de gran utilidad para el estudio de la norma.

Para determinar el valor en uso de un activo se debe tener presente los siguientes elementos que naturalmente deben reflejarse en el cálculo de dicho valor:

  1. Una estimación de los flujos de efectivo futuros que la entidad espera obtener del activo;
  2. Las expectativas sobre posibles variaciones en el importe o en la distribución temporal de dichos flujos de efectivo futuros;
  3. El valor temporal del dinero, representado por la tasa de interés de mercado sin riesgo;
  4. El precio por soportar la incertidumbre inherente en el activo; y
  5. Otros factores, como la iliquidez, que los participantes en el mercado reflejarían al poner precio a los flujos de efectivo futuros que la entidad espera que se deriven del activo.

Tal cual lo comentamos en un artículo sobre el “Deterioro del valor de los activos”  determinar el valor recuperable de un activo a través del valor de uso mediante el método de flujos esperados, es sumamente importante para determinar si existe o no un deterioro del valor de cualquier activo, en la actualidad en Venezuela resulta un tanto difícil determinar el valor de uso de un activo, puesto que no se cumplen ninguna de las condiciones antes enumeradas, consecuencia de la crisis económica, podemos llegar a la conclusión que la mayoría quizás la totalidad de los activos de cualquier entidad venezolana, conlleva un deterioro de los valores en libros y en la mayoría de los casos este deterioro puede representar el 100% de su valor, esto se debe a que el valor recuperable de la UGE se ve alterado de manera exponencial por los altos índices de inflación que modifica de forma instantánea los flujos de efectivo operacionales al momento de hacer el reconocimiento de la inflación, por ende es muy difícil determinar la probabilidad de los flujos netos operacionales esperados, afectando igualmente el factor de descuento por una tasa de interés de mercado y afectando el resultado final que no es más que los flujos netos operacionales descontados que a su vez da origen al valor de uso.

Un punto que debemos aclarar que en el valor de uso se estima las entradas y salidas futuras de efectivo derivadas tanto de la utilización continuada del activo como de su venta o disposición por otra vía final y; aplicar la tasa de descuento adecuada a estos flujos de efectivos futuros.

Las bases de estimación de los flujos de efectivo futuros, se basará en las proyecciones de los flujos de efectivo en hipótesis razonables y fundamentadas, que representen las mejores estimaciones de la gerencia sobre el conjunto de las condiciones económicas que se presentarán a lo largo de la vida útil restante del activo. Se otorgará un mayor peso a las evidencias externas a la entidad.

Se basará las proyecciones de los flujos de efectivo en los presupuestos o pronósticos financieros más recientes, que hayan sido aprobados por la gerencia, excluyendo cualquier estimación de entradas o salidas de efectivo que se espere surjan de reestructuraciones futuras o de mejoras del desempeño de los activos. Las proyecciones basadas en estos presupuestos o pronósticos cubrirán como máximo un periodo de cinco años, salvo que pueda justificarse un plazo mayor.

Se estimará las proyecciones de flujos de efectivo posteriores al periodo cubierto por los presupuestos o pronósticos más recientes, extrapolando las proyecciones anteriores basadas en ellos, utilizando para los años posteriores escenarios con una tasa de crecimiento nula o decreciente, salvo que se pudiera justificar el uso de una tasa creciente. Esta tasa de crecimiento no excederá de la tasa media de crecimiento a largo plazo para los productos o industrial, así como para el país o países en los que opera la entidad y para el mercado en el que se utilice el activo, a menos que se pueda justificar una tasa de crecimiento mayor.

El lector acucioso se pudo dar cuenta que si aplicamos lo antes descrito en nuestro país, podemos llegar rápidamente a la conclusión que actualmente es imposible estimar proyecciones de flujos de efectivo ni mucho menos extrapolar dichas proyecciones basándonos en escenarios con una tasa de crecimiento nula o decreciente, la razón y es muy lógica, nuestro aparato productivo está totalmente paralizado, y no se vislumbra en un periodo de 5 años o menos algún cambio sustancial que revierta esta situación, por ende llegamos a otra conclusión, la economía de nuestro país es totalmente incierta, igualmente las entidades que hace vida económica en Venezuela no estiman ninguna proyección de flujos de efectivo ni la gerencia de dichas entidades pueden aprobar ningún tipo de proyecciones o pronósticos razonables financieros, ya que no existen bases para ello y además las empresas en nuestro país en realidad no hacen vida en la economía sino sobreviven a sus embates. Saludos     

Licenciados. Jonathan VargasGerardine RincónXavier VargasCarlos Polanco y Andy Oropeza   

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