Existen diferencias de criterio en relación a esta práctica, algunos piensan que es necesario determinar dicho valor de rescate o salvamento de un activo fijo, en nuestro criterio en la firma al cual representamos VARGAS TARANTINO ASESORES, C.A, creemos que esta práctica es innecesaria y poco útil, ya que la misma se encuentra en desuso.                                       

Como siempre vamos a comenzar este artículo, argumentando técnicamente él porque de nuestro criterio.

¿Qué es el valor de rescate o salvamento?

Se puede definir este concepto, como aquella cuota de salvamento o rescate que tiene por objeto representar en la contabilidad el valor probable que pueda tener un activo después de culminar su vida útil.

¿Qué nos dice la norma internacional?

La norma nos estipula que el valor residual de un activo podría aumentar hasta igualar o superar el importe en libros del activo. Si esto sucediese, el cargo por depreciación del activo será nulo, a menos que y hasta que ese valor residual disminuya posteriormente y se haga menor que el importe en libros del activo.

El importe depreciable de un activo se determina después de deducir su valor residual. En la práctica, el valor residual de un activo a menudo es insignificante, y por tanto irrelevante en el cálculo del importe depreciable.

Si observamos de forma detallada, la norma NIC 16 nos estipula que el cálculo del valor residual (Valor de salvamento), es irrelevante por ende lo más sano seria no determinar dicho valor.

Es totalmente inútil determinar un valor de salvamento

Respetando el criterio de cualquiera de nuestros colegas que pudieran no estar de acuerdo con nuestro punto de vista, debemos no obstante decir que en la realidad no existe razón valedera que conlleve a tomar la decisión de no depreciar la totalidad de un activo, tal cual al comienzo de este artículo mencionamos que esta práctica está en desuso y no es recomendable su utilización.

No depreciar un activo completamente significaría que se deja de llevar al gasto ese valor, por consecuencia tendríamos más utilidad y a su vez un mayor impuesto a pagar.

¿En economías hiperinflacionaria se debe determinar un valor de salvamento?

Si en una economía no inflacionaria es una política no aconsejable, debemos precisar que en una hiperinflación sería totalmente absurdo realizar este procedimiento, ejemplo: adquirimos un activo por Bs. 10.000.000,00, y determinamos un valor de salvamento del 20%, es decir Bs. 2.000.000,00, entonces al término de la vida útil de dicho activo nos queda un valor residual de Bs, 2.000.000,00, dicho monto ya no representa ni el 1% del valor real del activo, ya que la inflación se ha encargado de disminuir su valor real, por ende nunca podrá ser ese valor residual, una referencia para un posible valor de recuperación del activo, por ende sería inapropiado determinar un valor de salvamento, para dicho activo.

Recomendaciones finales

Debemos siempre tener presente las características y condiciones de una economía, al momento de tomar un decisión que pudiera impactar negativamente en una entidad, recordemos que la gerencia de una empresa toma sus decisiones en base al informe y/o recomendaciones del contador o auditor, por ende debemos siempre asesorar de forma clara y oportuna a nuestros clientes ya que ellos tomaran decisiones apoyándose en nuestro criterio, la gerencia de una empresa evalúa posibles escenarios y en base a las recomendaciones de los profesionales en la materia, toman las respectivas decisiones, pero lamentablemente en muchos casos esas recomendaciones no son las más optimas por ende traen consecuencias negativas.

En los años de experiencia hemos podido observar que los contadores toman decisiones a espaldas de la gerencia de la empresa, una de estas decisiones es determinar un valor de salvamento de X activo sin consultar a la gerencia, he aquí donde debemos resaltar y repetir, el contador emite una opinión acerca de los posibles escenarios financieros y tributarios que mejor le convenga según su juicio profesional a la empresa, y es la gerencia que toma la decisión final acerca de cuál camino o recomendación seguir, no lo olvidemos saludos cordiales     

Licenciados. Jonathan VargasGerardine RincónXavier VargasCarlos Polanco y Andy Oropeza 

En defensa de la profesión del CPC

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